En la segunda jornada del festival de rock chileno se esperaba una noche interesante. La mezcla de estilos y públicos anunciaba una mayor presencia de asistentes en estos días.
El desafío era que todo resultará de la mejor forma posible, tanto en bandas como producción, esperando un público más animoso y un mejor desarrollo del evento.

Si bien nuevamente comenzamos con un pequeño atraso, los asistentes esperaron pacientemente a que el show comenzará. Los ojos se enfocaban principalmente en la primera banda, donde se esperaba que este atraso no los afectará como a Cabrío en la noche previa y en dar un cierre de oro a este festival.
Exxocet:
Una banda nueva en la escena y que en dos años ha crecido inmensamente.  El grupo dejo a un lado sus Power Balads y trajo todo el rock en el festival en un excelente arranque.
Enérgicos, potentes y extravagantes en su puesta en escena, que es imitada por sus seguidores, quienes llegaron desde temprano y se hicieron notar. Chris Lion es el responsable de generar un perfecto feedback entre la banda y los asistentes haciendo cantar al público desde muy temprano.
El grupo aprovecha el tiempo en todo momento, entregando lo mejor en cinco canciones, con un excelente sonido, dúos en las voces, solos de guitarra y profesionalismo. Donde la caída de las baquetas no detuvo a nadie y donde ser nuevos en la escena no los intimido en nada.
VPS (Violent Passion Surrogate)
Quizás eran quienes tenían la labor más difícil este día, donde debían presentar una muy breve carrera en su 3ra presentación.
Sergio “Panqueque” Domínguez es quien debe guiar el show, donde pese a los nervios, logra dar una interpretación espectacular de buen sonido y donde sus cambios en voces atraparon a los auditores. Una banda muy técnica y que logran atrapar con sus potentes melodías al público. La actitud en escena está presente, donde quizás falto compartir un poco de eso con los asistentes durante el espectáculo.
Un show breve de cuatro temas, pero que cumple su función de querer escuchar más de la agrupación
Caterina Nix
Por lejos una de las artistas con mayor entrega y menos retribución.  Hay que señalar que Nix fue operada de su tobillo, lo que pudo haber limitado su movimiento en el escenario, pero ni los médicos cuentan con el talento de Caterina.
Nix tiene una presencia y teatralidad única en escenario, donde las luces ayudaban en el desenvolvimiento de su show. la banda que la acompaña es de primer nivel y pese a que tuvieron que batallar con problemas de sonido, el show logra ser bueno.
Lamentablemente el público se perdió en los momentos finales del show, donde cosas tan simples como acompañar con las palmas no se vieron en la canción “One Droop Of Blood”.
Surfin Caramba
El rockabilly tenía su mejor exponente esta noche con los locales de Surfin Caramba, una banda con mucha técnica y que ofreció un setlist de lujo.
Canciones como “Mi Camino”, “El Gato Azul” , “La Guitarra Del Diablo” o “Arriba en la Cordillera” (de Patricio Manns) se hicieron presentes en un show que debió hacer vibrar a la gran cantidad de gente presente en el lugar. Pero todos estaban estáticos, y muy poca gente bailaba la propuesta.
Ver que una banda está realizando un show de primer nivel y que el público no retribuye es una lástima, aun así, el mérito es doble para los músicos, que dieron un gran espectáculo  sin importar nada.
Los Muertos
La propuesta de Los Muertos es distinta a todo lo que va de la noche, con buen sonido y un notable vibrato por parte de Elías Jaramillo en la voz. Las guitarras se desempeñan de buena manera, pero la incorporación de una acústica necesito de un tema entero para regular nuevamente el sonido. Este problema hizo que la guitarra acústica se perdiera a la hora de los solos en algunas canciones.
Con mucha actitud en escena Los Muertos logran despertar de a poco al público con “Cien Gotas de Sangre y Doscientas de Sudor”.  Un show digno de admirar por traer una propuesta nueva e innovadora. El ambiente mejora gracias a ellos y la ovación final que reciben es más que merecida por su peculiar rock.
Priapo
Lo de Priapo fue justo y necesario, un Rock & Roll duro y sin pelos en la lengua, que no dudo en llamar la atención del público y decirles que de ellos era la responsabilidad que la escena viviera y que las bandas dieran lo mejor de sí. Estas palabras fueron el reto ideal para que el público tomará importancia de que no sólo deben ver, sino participar.
Sin embargo, las bandas también tienen que poner de los suyo, y Priapo puso eso y mucho más. Un show de Rock & Roll único. Coreografías, solos, voces rasposas y gritos. Que no tuvo el show de Priapo para sorprender a los fans, y si alguno no sé sabía las letras de sus canciones, bastaba con saltar en la cancha o cabecear junto a ellos.
Pura actitud que se vio en canciones como “La Ley Del Diablo” o  “Mujer De Fuego”, y que se fortaleció con la inclusión de una armónica en el show. Uno excelente en todo momento, tanto así, que, si no es porque Priapo denuncia un problema con un amplificador, nadie lo habría notado.
Andrés Lecaros y Los Forajidos
Cuando se había anunciado que una banda country estaría en el cartel, era algo que muchos fans encontraron novedoso. Pero escucharlos en vivo fue algo alucinante.
Con su peculiar y explícito estilo, Lecaros se adueña a punta de picardía de los fanáticos que saltaron, rieron y bailaron con su música. Canciones como “Desde el día que Nací”, “Gorditas” y “Ruta 5” alegraron a todos los presentes que hicieron caso a las palabras de Priapo.
El sonido es espectacular para el gran número de músicos que hay en escena y donde todos se escucha muy bien. Un grupo que se ganó el cariño del público y que la ovación se escuchará en cada uno de sus shows con su peculiar simpatía.
Catoni
Es difícil mantener el ritmo luego de un show como el anterior, pero Catoni con su Rock lograron hacerlo.
Un buen sonido potente y mucha actitud, que hizo que el guitarrista y productor, mantuviera vivo al público durante su show. canciones como “Llévame” o “Lobo” cumplieron, pero con “La vida es rock” y un músico invitado en la armónica hizo que su show no fuera monótono y logro hacer que el espectáculo cerrará con broche de oro.
Presentación breve de Catoni, pero contundente donde mostro lo mejor de su repertorio, con buen sonido y técnica.
Tabernarios
Con un Hard Rock duro Tabernarios sale a escena a altas horas de la noche. Su propuesta es agresiva y es muy bien recibida por el público. Sin embargo, la distorsión del bajo llego a estar muy alta, acoplando en momentos el sonido.
Logran hacer saltar a todos los presentes  y con coreografías dar un show de buen nivel. La banda incluso se da el momento de presentar temas nuevos de su disco “lml”.
El cambio es brusco luego de Catoni, pero es el desplante de los músicos los que lo hace encajar de buena manera y mantener viva la llama en el festival.
Voodoo Zombie:
La banda liderada por Katona Kat es visualmente atractiva y su sonido es impecable, donde la teatralidad y la actuación son su fuerte.
La guitarra y el contrabajo están muy bien regulados, y Katona que representa, de forma sensual y coqueta, cada uno de los temas interpretados. Siendo quizás el setlist un punto débil, debido a que la banda dejo fuera canciones como: “Manicomio”, “Santa Muerte” y “Amor Psyco”.
El público no paso más allá de los gritos y aplausos, dejando de saltar y cabecear. De una u otra forma terminan restándose de un buen show, pero que pudo ser mejor.
Alto Voltaje:
Un número bastante esperado y que revivió de buena manera al público. Es Victor Escobar (Vocalista y uno de los productores del evento) quien sale a arengar a los asistentes que quedaban para dar pie de inicio a su show.
Como dueños de casa pudieron usar mayor uso de la escenografía, pero lo complementan con un show de buen sonido y con temas clásicos de la banda. Pese a que no son muy activos dentro del circuito, su comodidad en el escenario es única, tanto así que presentan temas nuevos e incluso festejan el cumpleaños de su baterista.
Lo que fue inédito es el cover que realizan a la banda chilena Killterry, debido a que es un festival de música chilena, donde “Un Gato Negro” fue el tema elegido y que tuvo excelente recepción del público
Weichafe
El plato fuerte de la noche cumplió con las expectativas y mucho más. Weichafe venía a presentar su disco “Mundo Hostil” y con una escenografía espectacular montada en tiempo record la banda se preparó para salir a escena con “Al Patíbulo” como cortina.
Los liderados por Pierattini dieron un cierre de lujo a los fanáticos que quedaban en la cancha a las 2:30 de la mañana del día sábado. Un show espectacular, que contó con artistas invitados como Cinthia Santibáñez (Crisálida).
El espectáculo cierra de forma espectacular con “El Rock Del Poncho” y “Pichanga” para que todos los fanáticos aplaudan y despidan este festival.
Chile Rock Festival fue una propuesta arriesgada, pero necesaria. Las bandas chilenas están subiendo cada vez más su nivel, eso quedo claro con dos largas y extensas jornadas. No obstante, todo puede ser perfecto. Teniendo falencias el primer día, este último sale a compensar y solucionar todo lo anterior.
Las bandas hicieron su parte, sin embargo, es el publico el que quedo debiendo. Muchas bandas entregan bastante en escenario y el público se limita en momentos a solo aplaudir el final. Esto es solo algo más que agregar al eterno debate sobre “¿Cómo apoyar la música nacional?”, pero al menos Chargola y 1000 Voltios se atrevieron con un festival osado y de buen nivel.
Fotografías pertenecientes a Sergio "Wakko" Parra




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