Siendo las 21hrs en Chile, el teatro Caupolicán se encontraba más que repleto en su capacidad. Con un SoldOut más que evidente, los chilenos se preparaban para una nueva visita de uno de los cuatro grandes del thrash.
Puntualmente las luces se apagan para que la intro comience con “Prince Of Darkness”, y la pantalla nos muestra una nueva animación, donde el logo de Megadeth se carga con una especie de energía radioactiva. Es ahí cuando la maquinaria comienza a funcionar y se revela el escenario más grande que se le haya visto a la banda, con 4 monitores y una pantalla gigante, todo dentro de un gran reactor que aloja el escenario de la agrupación.
Dirk Verbeuren da la partida con “Hangar 18”, sencillo altamente conocido por los fans, quienes rápidamente comienzan a saltar y a cantar con la aparición de Dave Mustaine en escena. Los coreos de los fanáticos rebotan en el teatro y Megadeth suena de manera impecable, donde los iconos del thrash no guardan sorpresas, y Kiko Loureiro es el primero en salir al ataque con dos solos muy a su estilo.  “The Threat is Real” es el siguiente tema, que permitió a los asistentes contener la euforia y organizar de mejor manera el mosh en la parte trasera de la cancha. Megadeth viene a mostrar que no sólo suena como en el disco, sino que en vivo con sus nuevos músicos puede sonar aún mejor, dando gran parte del protagonismo en los temas nuevos a Loureiro.
Mustaine toma un pequeño aire para saludar a los fanáticos y habla de lo emocionado que esta por esta nueva gira, que tiene muchas sorpresas. Introduce una canción dedicada a su amigo Nick Menza, quien falleció durante este año. “Tornado of Souls” fue la gran sorpresa para muchos, una canción que los presentes habían extrañado en la última visita de la banda. La canción aprovecha de gran manera los efectos visuales en las pantallas, donde literalmente, la banda pasa entre viento, lluvia y relámpagos.  Loureiro brilla en buena parte del show, pero es hora de que el líder tome el protagonismo con “Poisonous Shadows”. El track le permite a Mustaine tener un solo exclusivo para él, que deleito a los fanáticos y además logro mantener a todos cautivos con las voces de Ellefson, Mustaine y Loureiro cantando a coro.
La gran ejecución es premiada por el público con el clásico “Olé Olé”, pero Mustaine tiene algo mejor que ofrecer y la antigua “Rattlehead” entra al escenario. La canción reanima el mosh y libera el desenfreno de los presentes que comienzan a cantar, saltar y hacer headbang . Un track llevado a la mejor ejecución posible, donde Mustaine deja en claro que sus dedos no se han oxidado para tocar la guitarra y muestra que Verbeuren es el hombre indicado para la batería de Megadeth, por algo Chris Adler lo recomendó. La jornada sigue con dos canciones al hilo, donde “Wake Up Dead” es la primera, que permite a los guitarristas lucirse en los leads y tocando frente a frente. Sin embargo, Verbeuren dará un segundo aire con “In My Darkest Hour”, donde todos cantaran junto a Mustiane. Siendo el segundo aire de esta canción uno de los mejores momentos del concierto, que incluyo un Wall of Death en la cancha y un fanático haciendo headbang desde la galería con una bengala en mano.
El turno ahora corresponde al gran Kiko Loureiro, quien con guitarra acústica introduce “Conquer Or Die!”. Donde el ex-Angra saca a lucir todo su talento en un gran solo, que los fanáticos premios con los brazos en alto acompañando al músico, que destaca por su gran desplante escénico y carisma. La noche continua esta vez con “Fatal Illusion” , que sorpresivamente fue ovacionada por el público cuando se anunció. El primer single de este nuevo álbum fue cantado en todos sus coros, pero en su segundo aire, con apoyo de las pantallas simulando los sonidos de un electrocardiograma, para sorprender a los asistentes con más violencia y agresividad en la ejecución que fue respondida con un mosh hasta el final.
Un pequeño y merecido descanso toma la banda y los asistentes, mientras Dave cuenta una divertida historia que será la causante de que “She-Wolf” suene en el teatro. La canción más que buscar un mosh, sirvió para dar un momento de relajo al público y que todos pudiesen cantar junto a Mustaine. Además, el final fue coreado por todos, en las guitarras o las voces. Los guitarristas ya tuvieron su minuto y ahora fue David Ellefson quien salía a escena con “Dawn Patrol” y recibia los aplausos a medida que se movía por el lugar. El single sirvió de introducción para algo myaor que la banda estaba preparada, eso era “Poison Was The Cure”. El track fue acompañado con las palmas de los presentes, y que con el cambio de ritmo desato nuevamente la locura en todo el recinto, volviendo el mosh y con una nueva bengala desde las galerías.
Mustaine se toma un tiempo al micrófono para comentar que por lo que ha visto en el mosh la hemos pasado bien. Efectivamente el guitarrista no se equivoca y anuncia una canción que habla de estar “muy loco” dando inicio a “Sweating Bullets”. La canción fue una excelente retribución del público para Mustaine, porque los asistentes se hicieron cargo de cantar absolutamente todo hasta el coro, permitiéndole a Dave disfrutar de la gran postal que creaba la canción. Cuando esta termina y las luces se apagan Kiko permanece en escena arpegiando “A Tout Le Monde”, la cual estaba acompañada por un efecto de reverb tanto en la guitarra limpia como en la voz de Mustaine. Los encendedores acompañaron la tonada y donde los presentes sabían claramente en que momento cantar y en qué momento aplaudir.
Las luces se apagan y nuevamente comienza a salir humo para que Ellefson inicie la clásica “Trust”, canción que mantuvo al público cantando y saltando durante los cuatro minutos de canción. La principal sorpresa la hizo Loureiro quién acaparo varias miradas haciendo la segunda voz del sencillo en un muy buen nivel. Mustaine se toma un tiempo para recoger las banderas chilenas que hay en el público y poner una en cada pedestal de micrófono. La acción continua con una última repasada a su último trabajo. “Post American World” fue la primera en salir, que no conecto mucho con los presentes, sin embargo,”Dystopia” logro una mayor aceptación, sobre todo con los solos a dúo entre Loureiro y Mustaine.
Acercándonos al final comenzó “Symphony of Destruction”, el track siempre acompañado del clásico coreo “¡Megadeth, Megadeth, Aguante Megadeth!”. Las animaciones en las pantallas cada vez son más explícitas y provocadoras, aludiendo a imágenes más contemporáneas y reales, llevando el show a un plano no sólo musical, sino que visual. Finalmente, la primera ronda acaba con “Peace Sells”, donde Vic Rattlehead sale a saludar a los fanáticos en medios de la euforia desatada con la leyenda del thrash, la misión está cumplida.
Pese al contundente show los fanáticos pidieron más y Dave salía para conversar un rato. Dijo que sólo iba a ver una canción más, lo cual no era suficiente para los enérgicos fanáticos, pero Mustaine los entusiasmo con la idea de que debían ser más ruidosos que sus vecinos en Argentina. Fue ese momento donde los canticos de “Chile Campeón” hicieron reír a Dave y comenzó el cierre con la gran “Holy Wars… The Punishment Due”.
El show de Megadeth es más que sólido, es muy contundente. Pese a que siempre son cinco o seis canciones las que varían en su setlist, la ejecución y el desplante en escena es lo que hace este show único. Este es el inicio de un nuevo Megadeth que suena mejor, más pesado y más rápido que antes.
Mustaine trajo dos refuerzos a la banda y su influencia es notoria. Dirk Verbeuren logra darle un sonido intenso y veloz a Megadeth, mientras que Kiko Loureiro le da una técnica y una ejecución sublime. Los liderados por Mustaine dieron lo mejor de sí en todo sentido: un setlist de lujo, una escenografía fenomenal, y un despliegue en vivo que sólo pretende mejorar. Donde esta presentación viene a demostrar el buen trabajo que vienen haciendo desde el lanzamiento de “Dystopia”.
Megadeth está más vivo y solido que nunca, así lo sintieron los fans anoche. El público, mayoritariamente joven, salió más que conforme de el que debe ser el mejor show de Megadeth en estos últimos seis años. Sin duda, un espectáculo cercano a la utopía.
Setlist:

-Hangar 18
-The Threat Is Real
-Tornado Of Souls
-Poisonous Shadows
-Rattlehead
-Wake Up Dead
-In My Darkest Hour
-Conquer Or Die!
-Fatal Illusion
-She-Wolf
-Dawn Patrol
-Poison Was The Cure
-Sweating Bullets
-A Tout Le Monde
-Trust
-Post American World
-Dystopia
-Symphony Of Destruction
-Peace Sells
Encore
-Holy Wars… The Punishment Due

Fotografías cortesía de Sergio "Wakko" Parra



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