La jornada había empezado temprano con los nacionales de Nueva Actitud y Forahneo, quienes dieron dos shows extremadamente demoledores.
Pero la noche avanzaba y se esperaban dos espectáculos mucho más intensos, Napalm Death y Suicidal Tendencies. Ese milagro de producción que junto dos shows que en primera instancia estaban separados, pero que finalmente termino siendo una notable comunión.
Puntuales a las nueve y casi sin sorpresa, debido a que fue el mismo Shane Embury quien entro a preparar su bajo, la banda sale a escena con “Apex Predator – Easy Meat”. Un inicio sencillo y que los fanáticos no esperaron que fueran tan rápido debido a que la ovación de su entrada no había parado aún. Fue con “Silence Is Deafening” que la cancha se transformó en un real campo de batalla entre los cientos de fanáticos que cantaban y gritaban junto a Barney Greenway y Mitch Harris. Un caos que sólo iba a crecer más y más, adelantando lo que vendría más adelante.
Una pequeña pausa para dar el inicio a “When Al lis Said and Done” un tema que fue rápidamente reconocido por los asistentes del espectáculo y que dio inicio a que fanáticos comenzaran a surfear entre la multitud. La banda tiene de manera bestial en un potente derroche de energía donde los más contentos fueron los fans. Greenway toma el micrófono e intenta en español referirse a el costo humano, un mensaje político fuerte que se entendió mucho mejor en inglés, pero antes que “Smash A Single Digit” comenzará, la primera avalancha de gente logra entrar al recinto. Llenando más y más el espectáculo.
Sin pausas y de manera continua al track anterior, “Timeless Flogging” arranca con el recinto completamente repleto. El mosh se volvió algo mucho más grande e intenso y ahora comenzaban a verse los Stage Diving. Era una fiesta digna de Napalm Death en sólo los primeros 20 minutos de show. Nuevamente el micrófono en mano para dar un mensaje político, que entre todo el bullicio de sus seguidores poco logro entenderse, pero principalmente hablando de las maneras de educarse y luchar como relata en “Continuing War On Stupidity”. La entrega de la banda es notable y luego de solucionar unas cuantas disconformidades con su bajo, Shane Embury destaca con un sonido único e inigualable en el bajo, mientras se ríe viendo la locura de  los chilenos en la cancha.
Barney anuncia esta vez que van a bajar un poco la velocidad, lo que curiosamente generó pifias entre los asistentes que querían continuar con la locura del mosh, aun así “Dear Slum Landlord” comienza con los puños en alto de los presentes. Luego llego el momento de presentar algo de 1987, la simple fecha alboroto a todos los presentes que se intentaban ubicar en cada rincón del recinto, es así como la mítica “Scum” se abre paso y el mosh se reanuda rápidamente. La ejecución de la banda es muy similar al disco, e incluso permite distinguir pequeños detalles en la ejecución de esta legendaria banda.
El frontman de los ingleses toma un minuto para presentar de forma rápida a la gente de Napalm Death y de iniciar “Social Sterility”. Otra canción rápida en la que Barney continua con su movimiento en círculo, mientras la gente de la cancha sigue tirándose desde los balcones del recinto (que no tienen una mayor altura) permitiéndoles pasar entre las manos de los asistentes o caer directo al mosh. Los ingleses toman un pequeño break y comienzan con dos track potentes y quizás los más cantados de la noche “Deceiver” y “Suffer The Children” que casi de manera continua generaron los 5 minutos más intensos de la jornada. Puños, gritos, gente sobre el público y otros saltando adornaban el rojo escenario donde Napalm Death estaba actuando.
Ese fue un momento sumamente intenso, que motivo incluso al frontman consultar “¿Está todo bien?”, lo que generó tanto risas como la respuesta de los fans. El show obviamente iba a continuar y “Breed To Breathe” da muestra de ello. Los ingleses son arrazantes con su presentación y evitan tomar algún descanso, es por eso que de manera continua ligan el tema al clásico “Metally Murderer” para mantener viva la flama del público en el mosh.
La jornada continua estaba vez con “Hierachies” donde el público se concentra principalmente en hacer headbang y ser parte del Mosh, cosa que se sostiene con “The World Keeps Turning”. La pausa y el énfasis se hará con los dos temas siguientes que darán un fuerte impulso hacia el final del show. “Conform” y “Lucid Fairytale” fueron coreadas desde el mosh, demostrando la locura que traían los ingleses de Napalm Death.
Barney toma su tiempo para hablar sobre nuestro derecho a una vida completa y plena y tiene dos canciones para ellos. La primera fue “How To Condemn” un demoledor single muy bien ejecutado por la banda, que no da muestra del cansancio y que el público evita aparentar. Una vez finalizada la banda se da vuelta y se reúne, Danny Herrera mira a sus compañeros levanta las baquetas, da tres golpes y “Your Suffer” sonó en su totalidad. Generando risas y aplausos entre los fanáticos.
El show cerraría con tres temas. El primero fue un cover “Nazi Punks Fuck Off”, original de los Dead Kennedys, sencillo cantado en su totalidad de los asistentes, incluso por diversos punks que lograron entrar al show. Un buen puntapié final para el mosh que comenzó a finalizar con la última canción de la noche “Adversarial/Copulating Snakes”.
El show de Napalm Death fue bestial e intenso. Barney dedico algunas palabras al cierre y se fue entre aplausos. Cuando todos estuvieron fuera Shane Embury nuevamente entra para ir a buscar su bajo, sacando otra vez las risas de los presentes. Eso es Napalm Death, simpleza en su más puro estilo, pero que cuando enciendes los parlantes desatan el caos tanto fuera como dentro del recinto.
Uno de los shows más demoledores que han caído sobre Santiago este año, algo que no era para pensártelo dos veces antes de comprar la entrada. No por nada fue una noche Sold Out que aún tenía mucho que ofrecer.
Fotos cortesía de Ignacio Galvez

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