No había mucho público en las afueras de la Kmasú al menos a las 19:30 hrs de Chile. Cuando llegué el ingreso por  el acceso de la prensa fue en orden y sin ningún problema.  Todo parecía ser normal, la gente entraba poco a poco  y las bandas se preparaban a salir.  Mientras la banda Slavery tocaba (20:00 hrs) no había una gran cantidad de gente, hasta que su show termina con la mitad de la capacidad del recinto (dando un show de lujo).

Con la salida de Recrucide a las 20:45 hrs, aproximadamente, el recinto sigue llenándose hasta lo que a simple vista puede ser el 70-80%  de su capacidad. Es aquí donde los hechos ocurren.

Mientras Recrucide se encontraba interpretando su segundo tema, en las afueras del recinto se generaban los primeros disturbios. Un grupos de “fanáticos” comenzaban a preparar lo que se conoce como “Avalancha”. Los que estábamos viendo el espectáculo sólo escuchábamos los golpes que cierto grupo daba a los portones del recinto.

Yo me encontraba en la parte de atrás  del recinto, o al final de la cancha, donde unos cuantos fanáticos y gente de prensa veíamos el espectáculo de Recrucide. Los golpes no alarmaron a nadie, fueron los botellazos contra el portón del lugar lo que nos alarmo, algo raro estaba ocurriendo y nadie entendía nada.

Entrada principal y su torniquete.
Foto de Felipe Pino
La gente de producción se movía de lado a lado y se agrupaban todos cerca de una de las entradas laterales del recinto. El ruido de golpes a las puertas y los vidrios rotos eran notorios para los que estábamos en dicha parte del recinto, pero se hizo obvio el intento de avalancha cuando un “gas” comenzó a entrar a la cancha.

Desde ese momento la gente que estaba atrás comenzó a moverse a las puertas, donde los guardias pidieron que volviéramos a dentro mientras controlaban la situación, desplegando las medidas de seguridad que consistían en poner vallas para que la “avalancha” chocara con ella.  Finalmente y 10 minutos después un grupo de más de 50 personas ingresa por una puerta lateral, donde se encontraban los organizadores del evento, con dirección a la cancha del evento.

Era evidente que una “Avalancha” había ocurrido, el recinto de un momento a otro estaba más que lleno y no había espacio para toda la gente que había. Me dirigí a la puerta para tratar de ver que ocurría, en el trayecto podías ver personas dirigirse a los baños con grandes cortes en su cara y cuerpo. Al llegar a la entrada los organizadores hablaban con algunos fanáticos que habían sido golpeados y les estaban prestando la atención médica correspondiente.

Así fue como se vieron los sucesos desde adentro del espectáculo, el cual se realizo como si nada hubiese pasado. La producción nos reubicó en un palco para poder ver el show, instancia que aprovechamos para recopilar más información de lo ocurrido.

Según lo informado por Cristian Carrasco, encargado de prensa, un grupo de “mal llamados fanáticos” realizo una Avalancha, arrojando botellas, golpes y sobrepasando a la seguridad del recinto.  Consulte si había llegado Fuerzas Especiales, grupo antidisturbios de Carabineros de Chile, al lugar a lo que nos dijo que sólo estuvieron un rato y se fueron, donde probablemente el gas fue lanzado por ellos.
Los portones que no fueron derribados terminaron descuadrados y a punto de caer
Foto de Felipe Pino
Daniel Ayala fue uno de los fanáticos afectados, él presentaba un evidente golpe en su frente debido a la sangre que tenía. La producción le prestó asistencia médica y a los minutos después le consulte que había ocurrido, él declaró que: “La producción nos pidió que hiciéramos la fila y que tuviéramos entrada en mano. Nosotros estábamos cumpliendo eso, pero empezaron a pegarnos palos cuando tratamos de entrar”.

La versión de Ayala apunta directamente a la producción, pero según lo que pude ver la producción aplico el único recurso de seguridad que tenía, poner vallas para contener. Si hubieron golpes por la seguridad es difícil de asegurar o constatar, pero al menos la producción sí ofreció un servicio de asistencia a los afectados.

No así a otro grupo de “fanáticos” quienes entraron en la avalancha con dirección al baño, evitando obviamente a la producción. Estos fanáticos presentaban los cortes y dejaron el lugar con muchas manchas de sangre. Es aquí cuando quiero ser claro que con lo que se podía ver en el baño por mi o los fanáticos de la banda, dichas personas que tenían cortes, no todos eran metaleros o fans de la banda.

Normalmente, y sin enjuiciar a nadie, el fanático de metal siempre va de negro y con un look más o menos similar entre ellos al menos al concierto. Puede que haya uno que otro punk entre el público, pero al menos para mí no es usual ver en conciertos de metal “fanáticos” que lleven grandes cadenas en sus cuellos, gorras y camisas anchas (A menos que sea Limp Bizkit).  Era más que notorio que en dicha avalancha gran parte de los participantes no eran fans del metal o la banda.

Quizás uno de los grandes problemas se debió a que entraron en dicha avalancha los fanáticos con y sin entrada. Generando una confusión entre quienes entraban y que por cierto grupo inadaptado, fanáticos que pagaron por ver el espectáculo recibieron diversos golpes.

La salida del recinto quedo marcada por los restos de vidrio
en la vereda y la calle
Foto de Felipe Pino
Cuando me retiro del recinto, con más o menos la historia clara, salgo y me encuentro a uno de los miembros de la producción llamado Ítalo. Él me cuenta lo ocurrido, que no es muy distinto a lo mencionado en el texto. Un grupo de personas, a los que no quieren llamar fanáticos, intento entrar al recinto sin entrada, lo que consiguieron hacer, a través del acceso lateral del recinto derribando los portones de seguridad.  En dicho ingreso pasan por una entrada lateral botando las puertas exteriores del lugar y descuadrando otros portones. Mientras intentaban eso arrojaron botellas a la producción y algunas cayeron en fanáticos  produciendo cortes a las personas, dando como único saldo oficial cuatro miembros de la producción heridos (Hasta las 23hrs. no había ningún número de asistentes heridos).

La gravedad del hecho no es menor, mucha gente entro con restos de vidrios en sus manos e incluso con botellas, las cuales fueron arrojadas mientras el show de Brujería ocurría. Los actos ocurridos a las afuera dejaron graves daños al recinto y un mal recuerdo a la producción y los fanáticos que sí compraron su entrada y se vieron afectados por la avalancha.

Fueron un total de dos puertas derribadas por la avalancha
Foto de Felipe Pino
En Chile por una avalancha ya hubo un caso que termino en tragedia (Doom en Chile), donde las malas condiciones de acceso generaron una horrible jornada. La entrada de la Kmasú es con torniquete, donde se debe entrar uno por uno, como es obvio que una avalancha no pasará por ahí se votaron los portones. Pasar a través de los portones no es una mejor idea, debido a que dicho acceso debe ser de un metro y medio de ancho.  Sin embargo, los involucrados decidieron pasar de igual forma por ahí.

Es una lástima que tengan que pasar estas cosas en grandes conciertos que vienen al país. Las malas prácticas y conductas de ciertas personas, ponen en riesgo al resto de los fanáticos.


Si te gusta la banda que dices ir a ver respétalos a ellos, que ganan dinero con las giras y respeta a los otros fans que compraron su ticket. Un nuevo punto negro para la música en Chile, donde situaciones como las ocurridas en Doom han hecho tambalear al generó Punk en Chile debido a la prohibición que se ha generado en el último tiempo para ellos.

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