Anteriormente en esta página hicimos una crónica del primer concierto de Sodom en Lima, que tuvo una serie de incidencias que lo convirtieron en una amarga experiencia para la banda, aunque la grata respuesta del público aplacó esos problemas y convenció al gran Tom Angelripper de volver a Lima en su siguiente gira latinamericana en el año 2008. Dicho concierto se realizó sin problema alguno junto a las bandas nacionales Arsenal y Necropsya. Esta última banda aprovechó la ocasión para presentar en vivo su primera producción profesional, el disco "Devastated by Time".

Esta presentación fue realmente buena e hizo humo el amargo recuerdo de la primera visita de los alemanes a Lima. Fue por supuesto presentada en otro local, exactamente en la discoteca Onuba en el Primavera Park Plaza.

La calidad del evento, la excelente presentación de las bandas nacionales y la total entrega del público (de nuevo) convencieron una vez más a Angelripper de incluirnos en la siguiente gira latinoamericana que planeasen. Y así fue. En el año 2012 Sodom anunció otra gira por estos lares, y esta vez para promocionar la producción que sacó dos años antes, el poderoso "In War and Pieces".

12 de abril del 2012:


La cita fue en el Toro Retrobar de Barranco, y la gran sorpresa fue que los acompañarían los thrashers norteamericanos de Hirax, banda que por esos años empezó a gozar de un explosivo ascenso. Este tremendo cartel marcó el inicio de un formato ya conocido en esta ciudad, el festival Lima Thrash Attack.

Este evento gozó de una titánica publicidad, habiendo afiches en infinidades de calles, en cientos de locales de música, tatuajes, ropa y bares metaleros. También se redactaron noticias en diversos periódicos y páginas web locales, pero sobre todo hubo un muy acertado movimiento en las redes sociales, siendo Facebook el principal promotor de este festival. La escena metalera de Lima estaba en un momento muy glorioso. Todos los bangers, tanto los de la vieja guardia como los de la nueva generación comentaban del evento con ansias, y se consiguió vender muy buena cantidad de entradas (incluso se comentaba que el mismo día se llegó al sold out).

Lamentablemente las oscuras sombras del desastre volvieron a rondar por un concierto de Sodom, y no fue sino hasta horas antes del concierto que el primer problema de este concierto surgió. Con mucho pesar la productora de este evento anunció mediante un comunicado por Facebook  que, por disposición de la Municipalidad de Barranco (conocida localmente por tener un control fiscal muy estricto), se prohibiría la entrada a menores de edad, incluso si estuviesen acompañados de un adulto.

Esta noticia fue como una puñalada para el evento, dado que una cantidad considerable del público asistente estaba conformada por menores de edad. ¿La razón de la prohibición? Se busca prevenir el consumo de alcohol entre los menores. Decisión ética realmente acertada, pero que debía haber sido anunciada con mucha más anticipación. Esta noticia cayó como un baldazo de agua fría para muchos bangers menores de edad, sobre todo para aquellos que se enteraron recién en la cola al concierto.

Por supuesto, esta noticia le fue comunicada a las bandas, los cuales se llevaron una gran decepción por no poder hacer nada al respecto. Pero para buena suerte de aquellos dolidos fan los miembros de Hirax tomaron la carismática decisión de, desde las 5 pm en el local, brindar un Meet & Greet exclusivo para ellos. Este excelente gesto logró dejar la amargura de lado por un rato y calmar a las masas afectadas e indignadas por el suceso.

La gente comenzó a entrar, la cerveza empezó a circular por todos lados para animar la espera y las apuestas sobre qué canciones tocarían las bandas inundaban el ambiente. Y llegó la hora. Poco más de las 8 de la noche (hora anunciada), se apagaron las luces y sonaron seguidas las intros "Cuando cae la oscuridad" y "Battle of the North". Hirax salió al escenario y brindaron un show explosivo, lleno de temas poderosos y con la imponente y carismática presencia del frontman Katon De Pena. La banda lo entregó todo, tocando grandes temas como "Baptized by Fire", "El Diablo Negro", "Hate, Fear and Power" y "El Rostro de la Muerte", los cuales generaron un incesante pogo que exprimió a todos los fanáticos. Todos estaban contentos, el sonido fue realmente de alta calidad, y el escenario dio suficiente espacio para que los miembros de la banda tocaran con toda la libertad del mundo. Fue una presentación histórica de más de 1 hora, donde todos estuvieron agradecidos, y exhaustos.

                       Katon De Pena con la bandera peruana (Fotografía por Roxana Vivanco)

La mayoría del público se notaba increíblemente cansado, lo dieron todo ante un Hirax que también lo dio todo. Pero las energías volvieron cuando recordaron que todavía faltaba por salir Sodom. La espera esta vez se hizo más pesada, la gente no paraba de corear el nombre de los thrashers alemanes, y pedían a gritos que salgan de una vez al escenario.

Finalmente, cerca de las 11 de la noche las luces se apagaron y empezó a sonar el intro del tema "In War and Pieces". La euforia fue masiva y la gente rápidamente se acercó al escenario, y cuando salió Tom Angelripper el ambiente se encendió de nuevo. La canción tuvo la acogida esperada, todo marchaba perfectamente. O casi...

Si hay algo que no se podía negar era que la calidad de sonido, en comparación con Hirax, era inferior, sonando la guitarra muy baja y a ratos irreconocible lo que cantaba Angelripper.  Oh no... no otra vez...

La banda también notó dicho problema. El guitarrista Bernemann no se alejaba de su amplificador ya que lo ecualizaba constantemente, y ningún sonido convencía a sus oídos. Felizmente se llegó a un equilibro de sonidos de todos los instrumentos y terminaron la canción. Luego del saludo al público Angelripper solo gritó 3 palabras: "Sodomy and Lust". ¡Tremendo himno del thrash alemán que regalaron de golpe! Ahora sí que iniciaba el concierto, desatando un pogo asesino.

A continuación empezó M-16, y también empezaron los problemas. Un par de miembros del crew de Sodom estaban dando vueltas por los amplificadores y la batería, lo que genero desconcierto y preocupación. Y de repente, en mitad de la canción.... ¡FZZZZZZZZZ!, un estrepitoso ruido inundó el local, y de repente silencio. Los amplificadores fueron apagados. ¡¿Qué pasó?! Los equipos fueron apagados inmediatamente debido a un corto circuito que no solo afectó al sonido, ¡sino que también electrocutó a Angelripper! El bajo y el micrófono de repente se convirtieron en armas que, lógicamente, no dejó a Angelripper seguir tocando. Las pifias no se hicieron esperar, y todo se volvió incierto. Más de 5 minutos sin explicaciones crearon incertidumbre y preocupación, tanto en el público como en el crew de Sodom y los organizadores. Y luego de la inspección se determinó que Tom podía seguir cantando, pero sin tocar el bajo hasta que se arreglase el desperfecto.

Tom se disculpó rápidamente con el público y volvieron a tocar M-16. Verlo cantar agarrado al micrófono y ocasionalmente haciendo air-bass fue una imagen que posiblemente nunca se halla visto de Sodom, pero aún así con sus ocasionales headbangings todos los presentes se contagiaron del poder de este tema. Y luego siguió el clásico de clásicos, "Outbreak of Evil". Y para alegría de todos el bajo de Tom volvió. 

Continuaron con el cover "Surfin' Bird" de The Trashmen y el demoledor "The Saw is the Law", que tuvo un final muy disperso porque, para mala suerte, volvieron los problemas con el bajo. Y esta vez fue decisivo, no habría más bajo en todo el show. El mazazo fue doloroso, ¿cómo podía seguir en pie un show de Sodom sin el potente bajo de Angelripper?

Pero nadie pensó en cancelar el concierto, la gente estaba demasiado eufórica y los alemanes con unas locas ganas de seguir tocando, por lo que el show continuó. Sodom continuó con el tema "Iron Fist" de Mötorhead (qué cólera que precisamente para este tema no haya bajo, ¿no?). Luego vinieron los  grandes hits "Proselytism Real", "The Art of Killing Poetry", "Blasphemer", "City of God" y "Fuck the Police". Y todos ellos sin bajo...

                              Tom Angelripper tocando sin bajo (Fotografía: Roxana Vivanco)

Finalizado "Fuck the Police" alguien se acercó a Angelripper, y luego de una pequeña conversa este terminó declarando que el show debía terminar por petición del local, para evitar problemas con la municipalidad. Y es lógico, los problemas técnicos y las pequeñas demoras de salida de las bandas alargaron más de lo debido el concierto. Así que para cerrar dignamente este concierto los alemanes nos regalaron su último aliento con el demoledor y tan esperado "Agent Orange". Y así finalizó el concierto.

La molestia era más que evidente en todas las caras de los asistentes, ya que se tocaron solo 13 temas de los más de 20 programados para el concierto. Y aunque Bernemann se las arregló para que la ecualización de su amplificador cubra la ausencia del bajo, la calidad del sonido era innegablemente inferior. Con todo el pesar del mundo Sodom se despidió de esa manera de Lima, pero aún así ganaron aún más el respeto, cariño y admiración del respetable que no paraba de ovacionar a los alemanes.

¿Qué fue lo que pasó? Pues algo realmente indignante y decisivo que, desde que empezó el concierto lo estropeó todo: Las conexiones del escenario del local Toro Retrobar no contaban con la correspondiente toma de tierra, una instalación tan básica en un local de eventos como el hecho de poner inodoros en un baño.

Esta instalación lleva a tierra (aislante natural de la electricidad) cualquier derivación indebida de la corriente eléctrica en los aparatos, esto debido a un fallo del aislamiento de los conductores activos, evitando así que las personas cercanas a esa zona reciban un chispazo fulminante.

¿Pero por qué no le pasó lo mismo a Hirax? Esto fue básicamente por suerte, porque les pudo pasar al igual que a Sodom. Pero el atenuante que electrocutó a Angelripper mediante su bajo y el micrófono fue el agua de una botella que este se echó en la cara y el cabello por el calor. Al mínimo contacto con el micrófono Tom recibió un chispazo que lo entumeció por unos segundos, y las cuerdas de su bajo le dieron otros más que sin lugar a dudas asustaron al frontman.

Es increíble pensar que un local de ese tamaño y que sea recurrido para varios eventos no hubiese contado con un sistema de seguridad tan vital. Pero sobre todo, preocupa más pensar que este incidente pudo haber pasado a mayores, dañando severamente o de muerte a Angelripper. Hubiera sido un hecho terriblemente desastroso.

Este gran sinsabor, ajeno a la responsabilidad de la productora, de la banda y su crew, decepcionó profundamente a Tom. Se comentaba que se veía visiblemente molesto, y que se fue al backstage sin dirigirle la palabra a nadie. Felizmente la molestia le paso pronto y brindó un ameno Meet & Greet a un grupo de afortunados fanáticos, los cuales contaron que Tom, a pesar de los incidentes, sigue amando al público peruano y aseguró que en su próxima gira latinoamericana volverá a Lima junto a sus compañeros de banda.

Angelripper, Katon De Pena, Bernemann Kost y Markus "Makka" Freiwald brindando antes del concierto

Aquí finaliza esta crónica y el especial que denominamos "La maldición de Sodom en Lima". Si te gustó, asististe en este concierto o tienes algo que decir sobre este hecho déjanos tu comentario aquí abajo.

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