Después del pequeño incidente, Iron Maiden complació a sus fans mexicanos con un explosivo concierto en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México.

La banda británica, liderada por el vocalista Bruce Dickinson y Steve Harris, tocó un poco más de una hora y media frente a miles de personas, luego de que las agrupaciones The Raven Age y Anthrax calentaran los ánimos del público.